De la atracción a la conversión: ofrece una experiencia omnicanal en retail

El desarrollo de una empresa o marca actualmente requiere atraer a posibles compradores y convertirlos en clientes leales. No obstante, es crucial tener en cuenta que los consumidores actuales difieren significativamente de los de hace unos años, ya que los cambios en los hábitos de consumo a raíz de la pandemia han sido drásticos.

Uno de los cambios más destacados es la escasa presencia de clientes que efectúan compras exclusivamente de manera física u online. Estos compradores han sido reemplazados por consumidores que eligen realizar sus compras tanto en establecimientos físicos como en plataformas online o e-commerce, según sus necesidades. Surge así un perfil de cliente híbrido, lo que implica que las estrategias de promoción y comunicación deben ser omnicanal para adaptarse a este nuevo escenario. Únicamente a través de estrategias de marketing híbrido se logrará conocer, atraer y fidelizar a este tipo de consumidor.

El proceso comienza al establecer la meta de conocer y atraer nuevos clientes. En este contexto, el marketing de atracción se presenta como un aliado fundamental, ya que sus estrategias están diseñadas para atraer a consumidores potenciales ofreciéndoles contenidos relevantes y adaptados a sus necesidades. En un mundo cada vez más omnicanal, se requiere una perspectiva integral de estas estrategias para garantizar la llegada a todos los posibles compradores.

Una estrategia sencilla pero efectiva es seguir tácticas de marketing de contenidos, creando y distribuyendo temas de manera regular a una audiencia que coincida con el perfil objetivo. El objetivo es consolidar la imagen de marca y proporcionar valor adicional a través de información útil. Por ejemplo, una marca de tecnología podría ofrecer tutoriales y consejos en un blog para aprovechar al máximo sus productos.

La creación y difusión de contenidos es una herramienta del marketing 360 ideal para atraer nuevos clientes y construir una imagen de marca sólida. Cuando el objetivo es dar a conocer productos y promociones directamente, recurrir a folletos publicitarios tradicionales distribuidos en buzones o establecimientos sigue siendo una opción eficaz y bien aceptada.

Aunque los folletos son un medio tradicional impreso, se pueden actualizar para cumplir con la demanda de omnicanalidad. Un ejemplo claro son los códigos QR, que se integran en los folletos y permiten establecer una conexión entre el mundo físico y digital, alcanzando a un público más extenso. Este enfoque refleja la adaptación de medios tradicionales a las nuevas expectativas de los consumidores.

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